martes, 30 de agosto de 2011

Cuando llegues

Cuando llegues,
yo estaré allí sentado con las alas nuevas
y tú saludarás sin mover los labios.
Ese momento
ha de ser tan amplio
que brotará la luz bajo la arena
y en el camino.
Muy por debajo
se quebrarán las uñas de los años
y morderán el polvo las sirenas.
Ya no podrá reinar el sol ni repartir estrellas.
No existirá en las olas muerte lenta.
Todo será soplo sin voz.
Todo Cuaresma.

Nos encontraremos,
apáticos y umbríos entre el vaho de las piedras,
y bailaremos sin pudor entre las cañas
una danza
callada y dulce,
lenta y perpetua.



© Alejandro Frías



1 comentario:

  1. Sigo tu blog desde hace tiempo y he de decir que me encanta... pásate por mi blog y recibirás una sorpresa.
    Jane.

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